Detección oportuna, estrategia oficial contra el cáncer cérvicouterino

La detección oportuna del cáncer cérvicouterino será la principal política de las autoridades de salud en torno a esta enfermedad, que en 2006 pasó al segundo lugar como causa de muerte por cáncer en mujeres mexicanas, superado por el cáncer de mama.

 

Así lo informó Olga Georgina Martínez, directora del programa de Cáncer de la Mujer del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva, y enfatizó que %u201Cla infección por virus de papiloma humano (VPH) no se considera una enfermedad en sí misma ni requiere tratamiento, ya que la mayoría de las infecciones son transitorias%u201D.

 

Si bien es cierto que 98 por ciento de los casos de cáncer de cuello del útero están directamente relacionados con el VPH, es necesario que las mujeres sepan que un diagnóstico positivo al virus %u201Cno es igual a cáncer%u201D.

 

Al participar en el seminario Nuevos Desafíos en la Prevención y Control del Cáncer Cérvicouterino en México, realizado en el Instituto Nacional de Cancerología, la funcionaria explicó que, dado el mayor conocimiento sobre la historia natural de la infección por VPH, la política pública se enfocará a realizar dos pruebas de papanicolau por año a mujeres de 25 a 34 años; si resultan negativas, podrán espaciarse a cada tres años. Para las mujeres de 35 a 64 años, se aplicará la prueba de detección del VPH cada cinco años y para quienes tengan de 65 años en adelante se hará tanto la prueba de VPH como el papanicolau.

 

Esto permitirá hacer más eficiente el uso de los recursos y enfocar los esfuerzos en dar tratamiento a aquellas mujeres que se compruebe presentan lesiones precancerosas o cancerosas. Cuando el cáncer cervical es detectado de manera temprana, la tasa de éxito para eliminarlo es del 99 por ciento, dijo Martínez a esta agencia.

 

%u201CLo mejor para prevenir el cáncer cérvicouterino en las mujeres adultas es la detección%u201D, afirmó. Por ello, hasta ahora poco más de 112 mil mujeres mexicanas han recibido la prueba de detección de VPH que además cuenta con la ventaja de que la mujer puede tomar su propia muestra, vía vaginal, para después entregarla al personal de salud que la mandará analizar. %u201CLa utilización de la prueba requiere replantear el programa de cáncer cérvicouterino en cuanto al seguimiento y control de las mujeres%u201D, comentó.

 

Critican médicos la aplicación de vacunas

 

Durante el seminario organizado por el Instituto Nacional de Salud Publica (INSP), médicos asistentes cuestionaron que el gobierno mexicano haya adoptado la aplicación de vacunas contra el VPH cuando éstas son demasiado costosas y las pruebas existentes, como el papanicolau y la colposcopía, ya permitían identificar de manera eficaz las lesiones cancerosas en el cuello del útero.

 

Eduardo Lazcano, del Centro de Investigación en Salud Poblacional del INSP e integrante del consejo consultivo para la implementación de este programa de vacunación, argumentó que se trata de una decisión de salud pública que pudiera parecer inviable para los médicos clínicos, cuyas pacientes pueden acudir a un control una vez al año, sin embargo, representaría una buena inversión para prevenir casos de cáncer cérvicouterino en las nuevas generaciones.

 

%u201CLa vacunación antes del inicio de la vida sexual tendrá mayor impacto poblacional%u201D, explicó. Por ello, el gobierno llevará a cabo la aplicación de la vacuna en niñas de 9 años en un esquema ampliado: la primera dosis en una fecha de elección, la segunda a los seis meses y la tercera a los 60 meses.

 

De acuerdo con los estudios de las farmacéuticas que las producen, las dos vacunas disponibles son altamente efectivas, aunque fueron experimentos realizados en mujeres que estaban libres de infección por VPH. %u201CSi una mujer ya tiene establecida la infección por virus tipo 16 o 18, las vacunas no han mostrado efecto alguno%u201D, comentó Lazcano.

 

Agregó que, mientras la vacuna bivalente (contra los virus 16 y 18) no cuenta con datos de cuánto puede durar su protección, la tetravalente (contra los tipos 16, 18, 31 y 45) ha mostrado que puede prevenir el cáncer anogenital en hombres que tienen sexo con otros hombres.

 

El especialista aclaró que el programa de inmunización se llevará a cabo debido, en parte, a que hay presupuesto etiquetado para ello desde la Cámara de Diputados, lo cual significa que las empresas %u201Chicieron bien su tarea de cabildeo%u201D.

Acerca Redacción

Equipo de redacción de la red de Mundodehoy.com, LaSalud.mx y Oncologia.mx

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