La lucha contra el cáncer de mama: un compromiso que todos debemos asumir.

En
este mes refrendamos a nivel mundial el compromiso de la lucha contra el cáncer
de mama. En este mes una gran cantidad de personas en todo el mundo, en un
esfuerzo individual, agrupadas en organizaciones civiles, empresas y hasta
gobiernos, se unen para luchar de distintas formas para crear conciencia sobre
esta enfermedad y generar un compromiso cada vez más fuerte en torno a la
disminución de la tasa de mortalidad por esta causa.

El cáncer es una enfermedad
extraordinariamente compleja, pues es el resultado de la interacción de
diversos factores personales o genéticos, y externos, ya sean biológicos,
físicos o químicos. No se puede prevenir ni necesariamente predecir su
evolución, pues la degradación celular puede generar lesiones precancerosas,
tumores malignos o diseminarse hacia otros órganos.

A nivel mundial, el cáncer es una de las principales
causas de mortalidad entre la población. Las muertes por tumores malignos
representan casi el 13 por ciento de las defunciones totales, es decir, 7.9
millones de personas mueren en el mundo cada año por tumores malignos. En
particular, el cáncer de mama es la causa de muerte más común por cáncer en
mujeres a nivel mundial. De hecho, la Organización Mundial de la Salud en su
Reporte  Mundial sobre Cáncer de 2008 registró
411 mil mujeres fallecidas a nivel mundial por este padecimiento, es decir, el
1.6% de las muertes totales en mujeres.

En México, el cáncer de mama es una realidad
que no podemos negar. Es un padecimiento que sufren mujeres de todos los estratos
socioeconómicos, de todas las regiones del país y de todas las ideologías y
creencias y de diversas edades. En nuestro país la realidad del problema se
palpa crudamente cuando se observa que diariamente mueren casi 14 mujeres por
cáncer de mama, es decir, casi cada 2 horas muere una mujer mexicana por cáncer
de mama. El INEGI señala que en el año 2009 fueron murieron 4,964 mujeres por
esta enfermedad.

El cáncer de mama es una enfermedad que no
compete de manera exclusiva a las mujeres, pues alrededor de este padecimiento
hay hijos, madres, familias y esposos, así como jefes y compañeros de trabajo. El
cáncer de mama es un problema que debe atenderse con el compromiso de todos y
de una manera integral: desde la educación para enseñar a las mujeres a
autoexplorarse adecuadamente; desde la sociedad en general, para trabajar en la
detección oportuna; desde los servicios de salud, pera realizar estudios
adecuados y mastografías suficientes; desde las políticas de salud, para definir
horarios adecuados de atención e incorporar personal capacitado; y desde los
gobiernos estatales y federales del país, en conjunción con el Poder
Legislativo, para incorporar recursos económicos suficientes para atender de
mejor manera esta enfermedad y aumentar la cobertura.

Un estudio de la Secretaría de Salud señala
que se pueden llegar a evitar hasta dos terceras partes de las muertes por
cáncer de mama con la detección temprana y con la aplicación de tratamientos
médicos que existen para aliviarla. Por eso, este mes de octubre es un gran
momento para recordarnos a nosotras mismas las mujeres que es tiempo de
ponernos el lazo rosa pero con determinación. Es el momento oportuno de generar
verdadera conciencia personal y para con las mujeres que están a nuestro
alrededor y empezar a tocarnos, a explorarnos y a evaluarnos.

Que la pena y la desinformación no sea el
factor que, como mujeres, nos haga llegar demasiado tarde al médico para
realizarnos nuestros estudios preventivos. Es momento de ayudar a nuestras
hijas, nuestras madres, hermanas y 
amigas, para que den un paso decisivo para detectarse oportunamente y
así ayudar a salvar vidas valiosas. Es momento de demostrar amor y solidaridad
con nuestras mujeres.

Actualmente, el 90% de las mujeres
diagnosticadas con cáncer de mama en nuestro país, no fueron detectadas
mediante mastografías, sino que fueron ellas mismas las que se autodetectaron,
por ello, la mayoría de las mastografías que se realizan son de diagnóstico,
cuando ya hay una sospecha de cáncer,  y
no de tamizaje, para una detección temprana. Por esa razón tan sólo de 5 a 10
por ciento de los casos de cáncer de mama, es detectado en etapa temprana.

La misma Secretaría de Salud señala que con
un incremento en la detección oportuna, los casos diagnosticados en etapa
tardía, que ahora es de 71 por ciento, se podrían reducir en 10 años a 20 por
ciento en las mujeres de 50 a 69 años. Por su parte, la tasa de la mortalidad podría
bajar hasta 4 por ciento anual, 5 años después de su implantación. Un programa
de esta naturaleza permitiría generar ahorros en gasto público en México hasta
por 284 millones de pesos al año, pues serían menos mujeres enfermas las que
habría que atender.

La detección tardía del cáncer de mama no
sólo representa un incremento en los costos económicos tanto para la familia
que los padece como para los servicios de salud pública, sino también
representa un enorme costo social porque una mujer que enferma y eventualmente
muere, deja acéfala una familia. El costo es aún mayor cuando se toma en
consideración que cada vez más mujeres son jefes de familia y la única fuente
de ingreso familiar.

Estas cifras y consideraciones nos determinan
lo importante que es atender el padecimiento de cáncer de mama en nuestro país.
Es fundamental lograr la diminución de los índices de mortalidad del cáncer de mama
en México.

En México, conscientes de las externalidades
negativas que genera este padecimiento, se han desarrollado políticas públicas
que tienen como objetivo abatir la incidencia de la enfermedad, la tasa de
mortalidad derivada de la misma y sus impactos negativos en la sociedad. Por
ello, el Presidente Felipe Calderón, comprometido con las mujeres mexicanas que
padecen cáncer de mama, y con las mujeres en general, puso en marcha en 2008 el
Programa de Acción Específico. Cáncer de Mama. 2007-2012, con el objetivo particular
de incrementar la cobertura de detección de cáncer de mama por mastografía en
mujeres de 50 a 69 años.

Adicionalmente, el Presidente de la República
publicó en un decreto mediante el cual, a partir del 1 de enero de 2007, las
mujeres con diagnóstico de cáncer de mama inscritas al Seguro Popular, deberían
recibir el tratamiento integral del cáncer de mama de manera gratuita y con
financiamiento del Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos.

Por supuesto, existen muchos retos y temas
pendientes en esta materia que obligan a redoblar esfuerzos, no sólo por parte
del gobierno federal o de las instituciones públicas de salud a nivel federal,
sino por parte de todos los actores directa e indirectamente relacionados con
el tema de cáncer de mama, es decir, de toda la sociedad.

Es por ello, que en la Cámara de Diputados,
como mujer, madre y Diputada Federal del Partido Acción Nacional y como Secretaria
de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, preocupada por el desarrollo
social en nuestro país, decidí involucrarme fuertemente en este tema y aportar
lo que estuviera a mi alcance para combatir este padecimiento. Así, el 22 de
febrero 2011, en el Pleno de la Cámara de Diputados evidencié la necesidad de
que todo el país se uniera entorno a una lucha coordinada contra esta gran enfermedad.
Exhorté a las autoridades de las Entidades Federativas a que se coordinen con
la Secretaría de Salud del gobierno federal para desarrollar e implementar
acciones en favor de la detección oportuna del cáncer de mama. La pregunta que
pudiera surgir es %u201C¿porqué el exhorto a las Entidades Federativas?%u201D y la
respuesta es simple, y es que ante este problema de salud en nuestra población y
de tal magnitud en nuestro país, no se puede dejar sólo al gobierno federal en
la lucha contra el cáncer de mama. Sólo mediante políticas públicas
coordinadas, en las que efectivamente participen los responsables de la
política de salud en los estados, es como se puede avanzar más rápidamente en
la prevención y abatimiento de la tasa de mortalidad por esta enfermedad.

 Este exhorto también fue ratificado por
diputados de la Comisión de Salud integrantes de los grupos parlamentarios del
PRI y PRD. En un tema de salud tan complicado en nuestro país, no puede y no
debe haber partidismos. En la Cámara de Diputados también nos ponemos el lazo
rosa y enfatizamos que este mes debemos de alzar la voz lo más alto posible y
lograr que más mujeres tomen conciencia de esta enfermedad y tomen acciones
oportunas.

 También comprometida con las mujeres de mi
país, el pasado 7 de septiembre organicé junto con el apoyo de organizaciones
de la sociedad civil, algunas de ellas integradas en Comesama, el Foro %u201CAtención
Integral al problema de Cáncer de Mama. Un reto compartido%u201D en la Cámara de
Diputados, al que asistieron aproximadamente 400 mujeres interesadas en este
tema y  en el que participaron
funcionarios de distintas dependencias públicas de salud del Gobierno Federal
con el objetivo de delinear estrategias que permitieran seguir avanzando en la
consecución de resultados positivos en materia de combate al cáncer de mama.

 En este foro puntualicé que el tema del
cáncer de mama es un tema que no debe tener tintes partidistas, y es un tema que
merece la atención y el compromiso de todos los partidos políticos y de los
representantes de los tres Poderes de la Unión, así como de la participación de
todas las personas y organizaciones de la sociedad civil relacionadas con el
cáncer de mama.

 Aún con estas acciones, queda mucho por hacer
y es ahí en donde estaré trabajando como Diputada Federal del Partido Acción
Nacional.

 Se requiere seguir avanzando en procesos de
certificación de la calidad y excelencia de unidades médicas en general, pero
en particular aquéllas en las que se da atención al cáncer de mama; se requiere
una mayor capacitación y un mayor profesionalismo de los técnicos relacionados
con este padecimiento; requerimos más recursos para atender de manera eficiente
esta enfermedad, no sólo los recursos del gobierno federal, sino también
estatales y del sector privado; un mayor compromiso por usar efectivamente el equipo
existente para mastografías; y se requiere más y mejor infraestructura.

Adicionalmente, se requiere compromiso como
mujer. Es momento de tocarse, de informarse y de tomar acciones. Es momento de
tomar conciencia social a favor de una vida mucho más saludable, porque nadie
más lo hará por nosotras mismas. El verdadero compromiso del combate a esta
enfermedad debe partir de la misma sociedad, del interior de las mujeres y, por
supuesto, con el apoyo de sus familias.

La vida de una mujer, no tiene precio. Las
mujeres de México merecen la atención de toda la sociedad mexicana, porque al
final del día, son las que han dado luz a esta gran nación.

Acerca Redacción

Equipo de redacción de la red de Mundodehoy.com, LaSalud.mx y Oncologia.mx

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